Higiene emocional

pexels-photo-1263986.jpeg

HIGIENE EMOCIONAL

¡Hola mi querido guerrero!
Quiero compartirte un concepto increíble, que sin duda te cambiará la vida, es acerca de la higiene emocional.

Primero te platico que, en la época medieval la higiene corporal sólo merecía una importancia estética, relacionando la enfermedad con la pobredumbre del aire, al igual que en el renacimiento donde además surge la fantasmagórica en torno al baño.

Black Steel Helmet Near Black and Gray Handle Sword

Person Washing His Hand

Con el siglo XIX y los avances en microbiología surge el movimiento higienista enriqueciendo además a la higiene como concepto.

Ya una vez que esto pasó con el concepto, la gente comenzó a practicar higiene personal y la tasa de esperanza de vida aumentó en más del 50% en apenas unas décadas.

Creo  que nuestra calidad de vida podría aumentar de forma igual de drástica si todos empezamos a practicar higiene emocional.

Te imaginas, ¿cómo sería el mundo si todos fuéramos psicológicamente saludables? (Winch, G., 2014).

La familia es el lugar donde se establecen los primeros vínculos, relaciones y emociones. Los padres (reales o simbólicos) son para los niños sus referentes vitales, por lo que es fundamental que primero los padres aprendan a identificar cómo se sienten.

La escritora y filósofa Elsa Punset nos recuerda que, “enseñamos a los niños a leer, escribir o vestirse, pero ¿qué hay de sus emociones?

Woman Raising Her Hands

 

Introyectamos nuestra forma de ver y enteder la vida a los niños. Si tú eres adulto en este momento, te cuento que también fuiste niño y para enteder  este concepto te resumo una clasificación de las emociones:

Emociones primarias y secundarias

Introyectamos nuestra forma de ver y enteder la vida a los niños. Si tú eres adulto en este momento, te cuento que también fuiste niño y para enteder  este concepto te resumo una clasificación de las emociones:

Las primarias son las que no intervienen en tu cerebro racional sólo se expresan de manera espontánea en el cuerpo.

Posteriormente, les das una sentido o una interpretación, por ejemplo, una persona que siente asco por la mayonesa y de manera inconsiciente no sabe por qué le causa esta sensación de asco.

Resulta que, esta emoción primaria esta codificada en su ADN, porque su  madre pudo haber tenido un tema relacionado con la mayonesa cuando estaba embarazada.

En definitiva, las emociones primarias son aquellas que no intervienen en tu mente, ya que, están en tu cuerpo, las secundarias surgen cuando gracias a tu estorno o a tus  experiencias de vida  tu les das un sentido o una interpretación, algunos ejemplos:

1. Vivimos una experiencia traumática o de fuerte impacto emocional. 



2. El sistema límbico procesa este impacto y da órdenes al cuerpo sin pensar; aquí la rapidez es vital. Entonces damos un salto, nos escondemos, nos agachamos, corremos, demostramos ira frente a un competidor. Se produce todo un abanico de cambios y sensaciones corporales. 



3. El área somatosensorial recibe todas estas sensaciones corporales y las reacionaliza, gracias a el área prefrontal, generando otro tipo de movimientos corporales. 



El área prefrontal racionaliza las sensaciones físicas y se hace consciente de emociones (emoción social) y sentimienos.

Las emociones reprimidas (emoción oculta), las viscerales, pueden manifestarse en síntomas físicos o enfermedades.


Así pues, la emoción primaria o emoción oculta es aquella que se sintió en un momento de impacto. Es espontánea, reacciona al ambiente y la sentimos en todo nuestro ser. Es la emoción que se reprime por no ser aceptada socialmente y que cambia nuestra fisiología cuando es expresada. Favorece y propicia la acción por parte del individuo que la experimenta.

Grayscale Photography of Woman's Face

En cambio, la emoción secundaria o emoción social es la que se pudo expresar y que esconde un sufrimiento que no se quiere mostrar por tabúes o creencias. Este tipo de emoción enmascara la emoción primaria u oculta. En esta emoción, la persona no pasa o no quiere pasar a la acción, no quiere un cambio. Llamamos emoción social a aquella que, cuando se expresa, no cambia nada en nuestro interior.

Referencias

º Blake, W. (1793). Las bodas del cielo y el infierno. Revista Culturamas.
2.

º Chóliz, M. (2005): Psicología de la emoción: el proceso emocional www.uv.es/=- choliz

º Damasio, A.R. (2005). En busca de Spinoza. Barcelona: Crítica
• Ekman, P., & Davidson, R. J. (1993). Voluntary smiling changes regional brain acti- vity. Psychological Science, 4(5), 342-345.

º Ekman, P., Levenson, R. W., & Friesen, W. V. (1983). Autonomic nervous system ac- tivity distinguishes among emotions. Science, 221(4616), 1208-1210.

º Feldman, L. (2018). La vida secreta del cerebro. Barcelona: Paidós

º Gainotti, G. (1972). Comportamiento emocional y lado hemisférico de la lesión. Cortex , 8 (1), 41-55.

º Gardner, H., Brownell, H. H., & Wapner, W. 8: Michelow, D.(1983). Missing the point: The role of the right hemisphere in the processing of complex linguistic materials. Cognitive processing in the right hemisphere, 169-191.

º Hawkins, D.R. (2006) El ojo del yo. El grano de Mostaza.

º Hawking, S. W., Mlodinow, L., & Jou, D. (2010). El gran diseño. Crítica.

º Huxley, A. (2017). Las puertas de la percepción. Sudamericana.

º Lazarus, R.S. (2000) Estrés y emoción. Bilbao: Desclée de Brouwer, S.A.

º Montserrat, J. (2001). Engramas neuronales y teoría de la mente. Pensamiento, 57(2001), 176-211.

º Tema 11: Las Emociones | Postgrado en Bioneuroemoción ® 76

º Pafundo, D. E., Nicholas, M. A., Zhang, R., & Kuhlman, S. J. (2016). Top-down- media- ted facilitation in the visual cortex is gated by subcortical neuromodulation. Journal of Neuroscience, 36(10), 2904-2914.

º Redolar Ripoll, D. (2014). Neurociencia cognitiva. Editorial Panamericana, Ma- drid, 5.

º Rosen, S., Wolfson, L., & Eickson Milton, H. (1987). Mi voz irá contigo: los cuen- tos didácticos de Milton H. Erickson.

º Rosenberg, M. (2000). Comunicación no violenta. Ediciones.

º Samper, E. (11 de octubre de 2011). La controvertida experiencia de recuperar la visión. Recuperado de: http://blogs.elpais.com/la.doctora-shora/2011/10/la-con- trovertida-experiencia-de-recuperar-la-vision.html

º Sperry, RW, Gazzaniga, MS, y Bogen, JE (1969). Relaciones interhemisféricas: las comisuras neocorticales; Síndromes de desconexión hemisférica.

º Sperry, R. W., Zaidel, E., & Zaidel, D. (1979). Self recognition and social awareness in the deconnected minor hemisphere. Neuropsychologia, 17(2), 153-166.

º Wilber, K. (1985). La conciencia sin fronteras: aproximaciones de Oriente y Occi- dente al crecimiento personal. Editorial Kairós.

Deja un comentario

Ir arriba
WhatsApp chat